Velocidad, memoria y fatiga mental

En la esclerosis múltiple, los problemas cognitivos pueden tener distintos desencadenantes y no dependen solo del daño neurológico o de la evolución de la enfermedad, sino también de cómo la persona experimente la fatiga mental en su día a día. Este estudio analiza la relación entre tres variables afectadas en la EM: la velocidad de procesamiento de la información, la memoria verbal y la fatiga mental. Para ello, se evaluó a 66 personas con esclerosis múltiple y a 38 personas sanas mediante pruebas estandarizadas de velocidad de procesamiento, aprendizaje y memoria verbal, y una escala específica de fatiga cognitiva.
¿Qué relación existe entre la velocidad de procesamiento de la información, la memoria verbal y la fatiga mental?
Los resultados mostraron la confirmación de la hipótesis principal: que las personas con esclerosis múltiple obtuvieron peores resultados que los controles sanos en todos los dominios analizados. Es decir, presentaban más fatiga mental, peor velocidad de procesamiento y peor rendimiento en memoria verbal. Hasta aquí, el hallazgo es coherente con lo que ya se sabía sobre el impacto cognitivo de la esclerosis múltiple. Sin embargo, el valor añadido del estudio está en cómo relaciona estos tres elementos.
Velocidad de procesamiento y memoria verbal
Uno de los descubrimientos del estudio confirmó que la relación directa entre la velocidad de procesamiento y la memoria verbal, deja de ser significativa cuando la fatiga mental entra en juego; es decir, que la fatiga mental tiene un papel importante. ¿Qué significa esto? La lentitud de procesamiento sobre la memoria verbal no se produce de forma aislada, sino en relación con la experiencia subjetiva de agotamiento mental. Dicho de otra forma, cuando procesamos la información más lentamente, la persona se esfuerza más y eso genera fatiga mental, que a su vez hacer empeorar el rendimiento en la memoria verbal.
¿Cómo saber si este factor afecta a todos por igual o se acentúa en personas con EM?
El estudio comparó los resultados con las personas sanas y este patrón no aparecía en los resultados; es decir, la fatiga no influía entre la velocidad de procesamiento y la memoria. Por tanto, este factor revela que la fatiga mental subjetiva no es solo una sensación o un cansancio general, sino un elemento de peso dentro la EM con implicaciones reales sobre el funcionamiento cognitivo.
Fatiga mental subjetiva o fatigabilidad
La fatiga mental subjetiva es un agotamiento cognitivo persistente, mientras que la fatigabilidad implica una bajada del rendimiento tras una tarea que mejora con el descanso. El estudio muestra que esta fatiga actúa como factor clave entre procesamiento y memoria en EM, por lo que abordarla puede mejorar el rendimiento cognitivo. Aunque los resultados son relevantes, requieren confirmación en muestras más amplias. Además, la evidencia reciente indica que la rehabilitación cognitiva puede mejorar la conectividad cerebral, influida también por la reserva cognitiva.
El entrenamiento cognitivo estructurado puede generar cambios tanto a nivel funcional como neurofisiológico en personas con esclerosis múltiple
En esta línea, la evidencia reciente no solo apunta a la posibilidad de mejorar funciones cognitivas concretas, sino también a la capacidad del cerebro para reorganizarse ante estímulos dirigidos. Un ejemplo de ello es el estudio de Styliadis et al., que muestra cómo el entrenamiento cognitivo estructurado puede generar cambios tanto a nivel funcional como neurofisiológico en personas con esclerosis múltiple, mejorando la velocidad de procesamiento y la memoria de trabajo, al tiempo que favorece la activación de redes implicadas en la integración multisensorial.
Hablamos con Mònica Nieves, neuropsicóloga
Charlamos con Mònica Nieves, neuropsicóloga y directora del Centro Neurorehabilitador de la Fundació Esclerosi Múltiple en Lleida.
¿Cómo sé si es niebla mental, cansancio o fatiga? ¿Cómo identificar cada uno de los estados durante la enfermedad?
La niebla mental implica falta de claridad y dificultad para concentrarse o pensar con agilidad. La fatiga mental es una sensación de agotamiento extremo del pensamiento que dificulta mantener la atención y tomar decisiones, y puede provocar niebla mental. Lo notaríamos sintiéndonos extenuados mentalmente, al cansarnos rápido de pensar, en la dificultad de mantener la atención durante mucho rato, en tener menos energía para decidir en el día a día… La fatiga mental puede provocar niebla mental. El cansancio es un problema más físico, de falta de energía para hacer cosas y puede parecer que sea también mental.
Ni la niebla mental, ni la fatiga mental se soluciona descansando, en cambio el cansancio mental o físico sí mejora con el reposo o con el sueño.
¿Cuál es el impacto de la realidad virtual en las personas con EM?
La realidad virtual permite entrenamientos más inmersivos y realistas, simulando situaciones de la vida diaria. Su impacto suele ser positivo, aunque puede tener limitaciones como el coste o la tolerancia individual. Es clave adaptarla a cada persona.
¿Cómo puede el entrenamiento cognitivo crear nuevas rutas neuronales?
El entrenamiento cognitivo estimula al cerebro con nuevos retos, reforzando conexiones existentes y creando otras nuevas. Se basa en la neuroplasticidad, la capacidad del cerebro para reorganizarse y adaptarse a lo largo de la vida. Este proceso funciona a través de creación de nuevas conexiones, del refuerzo de las rutas existentes y de la reorganización funcional.
¿Cómo se diseña una rutina de ejercicios progresiva para entrenar la función cognitiva?
Primero es importante conocer el estado inicial, idealmente con una valoración neuropsicológica. A partir de ahí, se recomienda empezar con ejercicios sencillos e ir aumentando la dificultad de forma progresiva. La duración debe adaptarse al nivel de concentración de cada persona y los ejercicios deben centrarse en las funciones que se quieran trabajar, como atención o memoria. También es interesante elegir los ejercicios según las funciones que más queremos trabajar. Por ejemplo: si queremos trabajar la atención podemos hacer ejercicios de buscar diferencias, de contar objetos… si queremos trabajar la memoria podemos elegir ejercicios que impliquen recordar listas de palabras, escribir qué has hecho durante el día…
La importancia del juego en la EM
¿Qué papel tienen los juegos y ejercicios en casa en el entrenamiento cognitivo en la esclerosis múltiple y cómo aplicarlos de forma eficaz?
Los juegos mentales son una herramienta útil para entrenar funciones cognitivas en casa de forma autónoma, siempre que no sustituyan un tratamiento guiado por una persona experta. Permiten trabajar memoria, atención, lenguaje o funciones ejecutivas de forma motivadora y adaptada a cada persona, siguiendo un orden progresivo según necesidades y tolerancia a la fatiga. Para que sean eficaces, es clave elegir actividades acordes al nivel y centradas en funciones concretas, evitando la sobrecarga.
¿Qué funciones se pueden entrenar específicamente a través del juego?
A través de los juegos se puede entrenar cualquier función cognitiva: por ejemplo, con una sopa de letras entrenamos lenguaje, atención y funciones visoespaciales; con un juego de parejas entrenamos memoria, con el ajedrez, un Sudoku o el ‘Conecta 4’ entrenamos funciones ejecutivas (estrategia, organización, planificación…).
¿Hay un orden que favorezca el entrenamiento? Por ejemplo, ¿es mejor empezar por la memoria y después la velocidad?
Sí, hay un orden que optimiza el entrenamiento, pero que se tiene que adaptar a la edad de la persona, al nivel cognitivo y lo que le gusta hacer. También se debe tener en cuenta que no se tienen que trabajar todas las funciones siempre que se hace un juego, por lo tanto, si solo hacemos un juego y queremos por ejemplo trabajar la memoria porque es lo que nos falla más, pues elegimos un juego que nos guste con el que trabajemos la memoria.
Dicho esto, el orden ‘ideal’ para entrenar las funciones cognitivas es:
1- Atención: por ejemplo, buscar diferencias en dos imágenes.
2- Percepción: un tangram o un puzle
3- Memoria: juego de buscar parejas con cartas
4- Lenguaje: juegos de palabras, sopa de letras
5- Funciones ejecutivas: Sudoku
Hay que tener en cuenta el nivel de resistencia a la fatiga mental que tengamos, ya que, si a los 10 minutos de iniciar un juego estamos cansados, no es bueno hacer más. Por lo tanto, nos tenemos que conocer bien y tener en cuenta estos factores para que la actividad sea un rato agradable, entrenemos funciones cognitivas y no generemos frustración.
¿Cómo se diseña un juego con objetivo terapéutico?
Si queremos que el juego nos sirva para entrenar de forma óptima nuestras funciones cognitivas, te tiene que asesorar un especialista y te puede guiar para poder realizar los juegos.
¿En qué momento suele ser clave intervenir desde la neuropsicología?
Cuando una persona con EM refiere algún cambio a nivel cognitivo en su día a día (o nos lo refiere un familiar), se debería realizar una valoración neuropsicológica para saber el grado de afectación e iniciar un tratamiento personalizado en caso necesario u, ofrecer unas pautas para mejorar en el día a día (ejercicios, estrategias compensatorias…).
¿Qué duración y frecuencia son recomendables para ver resultados?
La duración de las sesiones variará según el grado y el tipo de afectación cognitiva. Por ejemplo, en una persona con EM con fatiga cognitiva o problemas de atención sostenida se marcarán inicialmente unas sesiones cortas para ir aumentando progresivamente. En mi opinión, la frecuencia ideal es 2 o 3 veces a la semana y un tratamiento mínimo de 6 meses.
¿Qué señales indican que una intervención está funcionando?
En la práctica diaria cuando vemos que hemos tenido que aumentar el grado de dificultad de las sesiones y/o el tiempo de la misma. Pero, sobre todo, las señales más importantes nos las darán los cambios que la persona note en su día a día. Por ejemplo, una persona que había dejado de leer porque no podía concentrarse más de una línea o no recordaba dónde se había quedado de un día para otro y ahora comenta que ha vuelto al hábito lector con las pautas que damos y el entrenamiento hecho en la rehabilitación.
¿Cuál es tu recomendación como neuropsicóloga para las diferentes fases de la enfermedad?
- Para personas con EM con leves problemas cognitivos: mantenerse activas cognitivamente con aficiones que nos hagan pensar y disfrutar.
- Para personas con EM con déficit cognitivo moderado: realizar estimulación cognitiva guiada por un profesional. Aplicar las pautas en domicilio: estrategias compensatorias (uso de agendas, listas…), ejercicios personalizados…
- Para personas con EM con déficit cognitivo grave o demencia: importancia del papel de las personas cercanas a la persona con déficit cognitivo grave para entender y saber llevar los problemas derivados de este síntoma invisible tan grave. Si conseguimos que la familia tome conciencia de los cambios en las conductas, el carácter y el enlentecimiento cognitivo que sufre la persona, podemos mejorar mucho la calidad del tiempo que pasamos con ella. También recomiendo talleres de estimulación cognitiva en centros de día o similar para mantener a la persona activa social y cognitivamente.
¿Cuáles son los últimos estudios en neuropsicología que están cambiando el paradigma o que son relevantes en el abordaje de la EM desde esta especialidad?
Muchos estudios recientes muestran que la rehabilitación cognitiva mejora la conectividad cerebral y puede aumentar el volumen de la sustancia gris. Más que un cambio de paradigma, los estudios en los últimos años van en la línea de realizar las intervenciones de forma específica, especializada y rigurosa, teniendo en cuenta que el cerebro ya no lo dividimos en áreas específicas y estancas como antes, sino que es un órgano dinámico que trabaja a través de redes y circuitos funcionales y que la cognición es fruto de esta conectividad, la plasticidad cerebral y los factores cognitivos y personales.
¿Qué investigaciones están actualmente en marcha que pueden aportar nuevas evidencias sobre la afectación neuropsicológica de la EM?
Actualmente, muchas investigaciones están centradas en detectar precozmente el deterioro cognitivo con biomarcadores, estudiar la atrofia cerebral y el impacto de nuevos tratamientos. También se explora cómo el estilo de vida, el entrenamiento cognitivo y herramientas digitales pueden mejorar la función cognitiva y la calidad de vida. En octubre pasado, en el congreso ECTRIMS-RIMS, la organización profesional más grande del mundo dedicada a la comprensión y el tratamiento de la EM, varios equipos de investigación presentaron nuevos e interesantes hallazgos sobre cómo el entrenamiento cognitivo, la conciencia plena, las herramientas digitales e incluso el establecimiento de objetivos más inteligentes pueden favorecer la salud cerebral, la independencia y la calidad de vida.
Cambiar la mirada
En conjunto, la evidencia científica y la práctica clínica coinciden en un mismo punto: la función cognitiva en la esclerosis múltiple no es estática, sino modulable. Las funciones cognitivas como por ejemplo, la velocidad de procesamiento, la memoria y la fatiga mental no actúan de forma aislada, sino como parte de un sistema interconectado donde la experiencia subjetiva del esfuerzo mental puede condicionar de forma significativa el rendimiento diario.
Este enfoque permite cambiar la mirada: la fatiga mental deja de entenderse únicamente como un síntoma para convertirse en una variable clave de intervención. Identificarla, comprenderla y abordarla de forma específica no solo puede aliviar el malestar, sino también mejorar otras funciones cognitivas asociadas.
En este contexto, la neurorrehabilitación y el entrenamiento cognitivo emergen como herramientas relevantes, con capacidad no solo de entrenar habilidades, sino de favorecer procesos de reorganización cerebral. Tal y como señala la evidencia más reciente, trabajar sobre estos aspectos desde un enfoque estructurado, personalizado y vinculado a la vida diaria puede contribuir a mejorar la autonomía y la calidad de vida.
En definitiva, avanzar en el abordaje de la cognición en la EM, implica integrar tres niveles: entender los mecanismos cognitivos, escuchar la experiencia de la persona y aplicar intervenciones que conecten ambos. Solo así es posible pasar de explicar los síntomas a actuar sobre ellos de forma efectiva.
Fuentes relacionadas:
https://ms-perspektive.de/en/136-cognitive-rehab/#elementor-toc__heading-anchor-0
Artículos relacionados de FEM y fuentes consultadas:
Mejora la función cognitiva entrenando tu mente | FEM
https://www.msard-journal.com/article/S2211-0348(25)00486-9/abstract
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