Terapias complementarias para tratar la EM

Las terapias complementarias pueden aportar diversos beneficios a las personas con esclerosis múltiple.
Las terapias complementarias pueden ser un apoyo para las personas que conviven con esclerosis múltiple (EM), siempre como complemento —no sustitución— de los tratamientos modificadores de la EM pautados por neurología. El objetivo suele ser mejorar síntomas concretos, bienestar general y calidad de vida.
Aunque la evidencia científica es variable y en muchos casos limitada, algunas intervenciones pueden contribuir a aliviar determinados síntomas si se aplican con supervisión profesional y de forma integrada en el plan terapéutico global, nunca en sustitución del tratamiento médico.
Acupuntura y acupresión
La acupuntura procede de la medicina tradicional china y consiste en la inserción de agujas en puntos específicos del cuerpo. Algunas personas con esclerosis múltiple recurren a ella para aliviar dolor, rigidez o espasticidad.
La evidencia disponible es limitada y no concluyente, pero en manos de profesionales cualificados puede considerarse relativamente segura. Es importante tener en cuenta el posible riesgo de infección o efectos secundarios asociados a la punción.
Yoga terapéutico
El yoga terapéutico puede ayudar a mejorar síntomas de la esclerosis múltiple como la fatiga, el dolor, la ansiedad y algunos problemas de control muscular. Es una alternativa que permite adaptar los ejercicios a personas que tienen dificultades para realizar ejercicio convencional. Es un enfoque más suave que se centra en posturas de apoyo, ejercicios de respiración y meditación guiada. Para que esta práctica pueda generar beneficios es necesario ser constante en la práctica, se recomienda empezar con dos o tres sesiones semanales.
La incorporación de la meditación y la respiración en el yoga puede ayudar a mejorar el bienestar mental. “La practica regular del yoga genera claridad mental y calma; aumenta la conciencia corporal, alivia los patrones de estrés crónico, centra la atención y agudiza la concentración” afirma el Dr. Nevins.
Los estudios científicos muestran que el yoga es una práctica segura y beneficiosa para la esclerosis múltiple (EM), mejorando la calidad de vida a corto y largo plazo. Además de los beneficios descritos anteriormente los estudios nos muestran que la práctica continuada, y adaptada a las necesidades especiales de cada persona con EM puede ayudar a reducir la fatiga, la espasticidad, la depresión y el estrés, al tiempo que aumenta la fuerza, el equilibrio, la flexibilidad y la capacidad pulmonar.
El yoga terapéutico puede ayudar a mejorar síntomas de la esclerosis múltiple como la fatiga, el dolor, la ansiedad y algunos problemas de control muscular. Es una alternativa de bajo riesgo para personas que tienen dificultades para realizar ejercicio convencional, ya que combina movimientos suaves, respiración y concentración. Aunque requiere guía profesional al inicio y puede implicar un coste, con el tiempo puede practicarse de forma autónoma. Puede ser complementario al No sustituye al ejercicio físico tradicional, y es una buena pero puede ser una estrategia rehabilitadora motivadora y complementaria.
Aromaterapia
La aromaterapia utiliza aceites esenciales diluidos mediante inhalación, baños o masajes. Algunas personas la emplean para mejorar el sueño, el estado de ánimo o el dolor.
Puede tener un efecto relajante en determinadas personas, aunque no modifica el curso de la esclerosis múltiple. Es fundamental no ingerir aceites esenciales y utilizarlos siempre correctamente diluidos, ya que en altas concentraciones pueden resultar tóxicos.
Ayurveda
El ayurveda es un sistema tradicional de la India basado en la idea de equilibrio entre cuerpo, mente y espiritualidad. Puede incluir recomendaciones dietéticas, preparados herbales y técnicas de relajación.
La evidencia científica específica en esclerosis múltiple es limitada. Además, algunos preparados herbales pueden interactuar con medicamentos, por lo que es imprescindible consultar previamente con el equipo sanitario.
Biofeedback y neurofeedback
El biofeedback es una técnica que permite aprender a regular funciones fisiológicas, como la tensión muscular, mediante dispositivos que proporcionan retroalimentación en tiempo real.
Puede utilizarse como apoyo en el manejo del dolor, la tensión muscular o ciertos síntomas urinarios. La evidencia sugiere posibles beneficios en ámbitos específicos, aunque no existe demostración de que influya en la progresión de la enfermedad.
Terapias manuales (masaje y drenaje linfático manual)
El masaje terapéutico puede contribuir a reducir la tensión muscular, mejorar la relajación y aliviar el dolor. En algunos casos, se utiliza como enfoque complementario dentro de programas de rehabilitación.
El drenaje linfático manual, empleado en otras afecciones para mejorar edemas, también puede aplicarse como terapia complementaria orientada al alivio sintomático, aunque no actúa sobre la evolución de la enfermedad.
Terapia craneosacral
La terapia craneosacral es una técnica manual basada en manipulaciones suaves con el objetivo de armonizar el denominado “ritmo craneosacral”. No existen pruebas científicas sólidas que respalden la base fisiológica de este concepto.
Sin embargo, cuando es realizada por profesionales formados, se considera generalmente segura y algunas personas refieren mejoría subjetiva del dolor crónico.
Suplementos nutricionales (vitamina D)
Muchas personas con esclerosis múltiple toman suplementos de vitamina D. Se ha observado que niveles bajos de esta vitamina se asocian con peor función cognitiva, y algunos estudios sugieren que la suplementación podría tener efectos positivos en este ámbito.
No se ha demostrado que la vitamina D modifique el curso de la enfermedad, y dosis excesivas pueden resultar perjudiciales. La suplementación debe realizarse únicamente bajo supervisión médica.
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Referencias:
Prácticas de bienestar y terapias complementarias para la esclerosis múltiple: Practicas-de-bienestar-y-terapias-complementarias-para-la-EM-1-1.pdf
Yoga terapéutico en la EM: Yoga terapéutico en Esclerosis Múltiple | EMforma
Cramer, H., Lauche, R., Azizi, H., Dobos, G., & Langhorst, J. (2014). Yoga for multiple sclerosis: A systematic review and meta-analysis. PLoS ONE, 9(11), e112414.
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