Mar Tintoré, neuróloga especializada en embarazo: “Me he encontrado con mujeres que no se atrevían a hacerme la pregunta”

La decisión de tener un hijo o una hija suele venir acompañada de ilusión y expectativas, pero cuando se convive con la esclerosis múltiple, también llegan muchas preguntas. Y es que cuando hablamos de embarazo y EM, también aparecen juntas palabras como incertidumbre y planificación. El impacto de los tratamientos, la lactancia o la evolución de la enfermedad durante esta etapa generan dudas y abordarlas desde el inicio resulta fundamental.
Para resolver algunas de las preguntas más frecuentes sobre fertilidad, tratamientos, brotes, parto y posparto, hablamos con la neuróloga Mar Tintoré, responsable clínica de Neuroinmunología en el Hospital Universitario Vall d’Hebron y profesora de Neurología en la UVic-UCC. Tintoré, destaca la importancia de abordar el deseo de maternidad desde la consulta y derribar miedos que, en ocasiones, incluso impiden plantear la pregunta. Su mensaje es claro: la planificación y la información son las mejores aliadas para afrontar esta etapa con confianza.
¿Por dónde debería empezar una mujer que quiere quedarse embarazada y tiene esclerosis múltiple?
Mi primer consejo sería que en la visita que tengamos planificada con nuestro neurólogo o neuróloga, plantearle directamente esta situación. Este es un tema que nosotros preguntamos activamente porque forma parte de la información que nos va a ayudar a, por ejemplo, escoger mejor el tipo de tratamiento que vamos a realizar.
¿Qué aspectos debería valorar una persona con esclerosis múltiple antes de plantearse un embarazo?
Yo creo que es importante tener una enfermedad que esté estable, puesto que sabemos que, si la enfermedad está estable, es decir, que no ha habido brotes y no ha habido lesiones nuevas en la resonancia, podremos abordar el embarazo en una situación óptima. De todas maneras, insisto, esto es un debate que se debe tener con el neurólogo o la neuróloga desde el inicio del diagnóstico o desde el momento en que esta idea entra en nuestra cabeza.
¿Existe un momento más adecuado para buscar el embarazo en función de la evolución de la esclerosis múltiple?
Bueno, ya hemos dicho que lo ideal sería empezar o plantearnos el embarazo en un momento de estabilidad, y sabemos que eso quiere decir que la persona esté lo más estable en función de no tener brotes y no tener lesiones nuevas.
¿Existe algún tipo de pruebas que se deba hacer antes de buscar el embarazo?
En principio, una persona con esclerosis múltiple tiene la misma fertilidad que una persona que no tenga la enfermedad, y, por lo tanto, de entrada, no hay que hacer pruebas específicas. La EM no causa problemas de fertilidad. Lo que sí puede ocurrir es que, por el hecho de tener una esclerosis múltiple, las pacientes a veces se plantean el embarazo de manera más tardía y sabemos que la edad sí que está muy relacionada con la fertilidad.
¿Hay alguna recomendación específica para quienes necesitan recurrir a tratamientos de fertilidad?
Pues hoy en día tenemos datos que son muy tranquilizadores: es decir, que sabemos que todas las técnicas de reproducción asistida se pueden llevar a cabo en personas con esclerosis múltiple. Los tratamientos de fertilidad no se han relacionado con un aumento de brotes o de lesiones, por lo tanto, todos los tratamientos que se llevan a cabo para aumentar la fertilidad pueden aplicarse en una persona con esclerosis múltiple. Es cierto que no se recomienda dejar el tratamiento que estamos haciendo y, como hemos dicho antes, los tratamientos de fertilidad es mejor planteárselos en un momento de estabilidad de la enfermedad.
¿Es cierto que los brotes tienden a disminuir durante la gestación?
Pues sí, es cierto. Cuando estamos embarazadas, tenemos dentro de nosotras un ser que tiene al menos un 50% de los genes de su padre, por lo tanto, tenemos dentro de nosotros un ser que es distinto a nosotras de manera natural. Si a nosotras nos ponen algo que es genéticamente diferente, nuestro cuerpo tiene tendencia a rechazarlo. Durante el embarazo esto no pasa porque nuestras defensas de manera natural bajan para no rechazar el bebé que llevamos dentro.
Esta bajada natural de las defensas que ocurre durante el embarazo también tiene un efecto beneficioso para la enfermedad. Sería, de hecho, un buenísimo tratamiento si pudiésemos mantenernos embarazadas durante toda la vida, porque hasta un 80 de los brotes disminuyen durante el tercer trimestre del embarazo.
¿Hay alguna señal específica para acudir a consulta urgente?
En el embarazo los brotes disminuyen, pero como sabemos en medicina nada es imposible y, por lo tanto, si pensamos que podemos estar teniendo un brote, pues evidentemente también tendremos que consultar, como haríamos en cualquier situación. Frente a un síntoma nuevo, consultaremos con nuestro equipo habitual.
¿La EM condiciona el tipo de parto?
En principio, no. Las mujeres con esclerosis múltiple pueden tener un parto vaginal, pero si es necesario por algún motivo obstétrico, también pueden tener un parto por cesárea. El parto viene determinado, no por el hecho de que tengamos una esclerosis múltiple, sino por el hecho de qué es lo mejor para el bebé y la madre en esa situación en concreto.
¿Qué ocurre con los tratamientos de la esclerosis múltiple antes, durante y después del embarazo?
La verdad es que, en cuanto a la utilización de tratamientos que permiten tener un embarazo seguro, las cosas han cambiado de manera muy significativa. Hoy en día disponemos de tratamientos que se pueden mantener hasta confirmar el embarazo y que permiten llegar a esta etapa de una manera segura. Además, se han producido importantes avances en el conocimiento de la lactancia y de la compatibilidad de determinados tratamientos durante este periodo. Actualmente sabemos que estos tratamientos no afectan a la consecución del embarazo ni comprometen la seguridad del bebé. Hace unos años había muchas mujeres que, por el hecho de quererse quedar embarazada, no se les empezaba un tratamiento. Hoy en día sabemos que esto no se ha de hacer.
Tenemos que seleccionar cuáles son los tratamientos compatibles con la búsqueda de un embarazo. Y hoy en día tenemos tratamientos seguros, tanto tratamientos de eficacia moderada como tratamientos de alta eficacia que pueden utilizarse hasta confirmar el embarazo. También hemos aprendido de la importancia de la lactancia, tanto para la madre como para el bebé, y tenemos también una serie de tratamientos que son compatibles con la lactancia. Por lo tanto, ya no tendremos que escoger entre doy de mamar o me trato, o quiero un embarazo o me trato. No, hoy en día las cosas se pueden hacer de manera compatible y por lo tanto es importante que estos embarazos sean planificados para poder llegar al momento del embarazo con un tratamiento compatible y para poder planificar la lactancia, si este es nuestro deseo, también con tratamientos compatibles.
¿Cuáles son los mayores miedos que ves en consulta y cómo acompañas a las las personas con EM? ¿Qué les preocupa?
Yo diría que aquí, de entrada, los miedos siempre son grandes y a veces incluso yo veo miedos a plantear el deseo de embarazo. Por lo tanto, es algo que debemos preguntar de manera proactiva los médicos, porque me he encontrado con mujeres que no se atrevían a hacerme la pregunta. Es importante suscitar este diálogo. Una vez la paciente sabe que el embarazo protege contra los brotes, eso de alguna manera también hace que algunos miedos desaparezcan. Hemos de saber que el periodo posparto es un periodo en el que existe un aumento de la población en el riesgo de tener brotes.
Eso no quiere decir que no podamos abordar un embarazo de manera segura, pero quiere decir que lo vamos a tener que planear bien para saber cómo, de alguna manera, contrarrestar este incremento en el riesgo de brotes que puede existir en los meses después del parto. Y, en este sentido, son muy buenas noticias, el que ya no tengamos que escoger entre tratamiento o lactancia, puesto que ambas cosas podemos encontrar opciones compatibles.
¿Hacia dónde va la investigación en este ámbito?
Bueno, pues cada vez vamos teniendo más datos de cómo tener un embarazo que sea seguro, tanto para el parto la madre como para el bebé. Y hoy en día, incluso las recomendaciones de las agencias evaluadoras del medicamento, como son la EMA, que es la europea, o la FDA, que es la americana, es que no se deberían excluir a las embarazadas de los nuevos tratamientos, sino que se debe hacer una vigilancia intensiva pero no excluir, porque al excluirlas estamos limitando las opciones.
¿Si tuvieras que dar tres recomendaciones a una persona que está pensando en quedarse embarazada, cuáles serían?
Pues bien, me quedaría con una única: planificación. Ese sería mi gran consejo. Hemos de planificar bien el embarazo para llegar con un tratamiento seguro, saber de qué manera podemos afrontar el embarazo, poder resolver todas las dudas que podamos tener sobre el tipo de anestesia, sobre el tipo de parto, sobre el tipo de lactancia. Todo esto nos dará seguridad y hoy en día es absolutamente factible tener la enfermedad controlada y afrontar un embarazo de manera tranquila y segura.
Debe iniciar sesión para comentar.
¿Tienes una cuenta? ¡Inicia sesión ahora!
¿No tienes una cuenta? ¡Regístrate ahora!