Ansiedad y Esclerosis Múltiple. Síntomas y consejos para combatirla

A menudo los trastornos de ansiedad pasan inadvertidos o no reciben la atención necesaria, aunque son uno de los efectos psicológicos más importantes de la EM. Sin embargo, existen herramientas para detectarlos, reducirlos y vivir con ellos.
La esclerosis múltiple puede acarrear síntomas psicológicos, entre los cuales destacan los trastornos de ansiedad. Algunas investigaciones lo vinculan, por un lado, a los cambios que la EM provoca en el cerebro y, por el otro, a las consecuencias sociales y las incertidumbres que se asocian a su propia naturaleza.
Este tipo de trastornos producen una amplia gama de efectos y se les asocian dificultades a la hora de detectarlos, reducirlos y convivir con ellos. Aun así, existen recursos para evaluar los niveles de ansiedad en personas con EM y técnicas para paliar sus síntomas.
¿Qué relación hay entre la ansiedad y la esclerosis múltiple?
Se estima que entre el 26% y el 63% de las personas con esclerosis múltiple experimentan síntomas de ansiedad en algún momento. En general, los principales trastornos que afectan a las personas con EM son el trastorno de ansiedad generalizada (18,6%), el trastorno de pánico (10%) y el trastorno obsesivo-compulsivo (8,6%).
Los motivos de esta coexistencia son varios. Por un lado, la impredecibilidad de los síntomas de la EM puede generar angustia, así como los tratamientos que se sigan. Por ejemplo, la medicación de tipo inyectable puede provocar ansiedad en algunas personas u otras pueden preocuparse por los posibles efectos adversos. Además, la propia gestión del día a día o la aparición de imprevistos pueden alterar el estado nervioso.
Por otro lado, la propia desmielinización de los nervios cerebrales que produce la esclerosis múltiple puede generar cambios emocionales, como la ansiedad. En este caso, se puede asociar a la atrofia de los giros medios y superiores del lóbulo frontal derecho.
Además de estos aspectos, sigue habiendo investigaciones en marcha para detectar otros posibles vínculos entre la ansiedad y la EM.
Principales síntomas de la ansiedad
Los trastornos de ansiedad pueden manifestarse de varias maneras y cada persona puede experimentar síntomas diferentes. Sin embargo, existen efectos comunes, de los cuales algunos coinciden con los de la EM, como la fatiga, la incontinencia o la alteración del sueño y el apetito. Así, la ansiedad puede agravar síntomas propios de la esclerosis múltiple.
Además de esto, la ansiedad puede producir los siguientes síntomas:
- Tensión
- Inquietud
- Palpitaciones
- Transpiración
- Temblores
- Insomnio
- Pánico
- Sensación de fatalidad o peligro inminente
- Dolores de cabeza
Consejos para combatir la ansiedad
Los métodos para afrontar la ansiedad también pueden ser más o menos efectivos según cada persona. Así, habrá quien encuentre más efectiva una terapia dirigida o quien prefiera ejercicios de autorrelajación.
En general, se puede recurrir a distintos métodos para combatir la ansiedad. Algunos ejemplos son:
1. Medicación
Existe algunos medicamentos que actúan modificando la acción de los neurotransmisores y que pueden ser útiles para tratar los efectos de la ansiedad.
Además, hay determinados fármacos para los síntomas de la EM que también pueden ayudar a combatir este tipo de trastornos.
En ambos casos, será el profesional médico de referencia quien deba indicar que tipo de medicación puede ser útil para paliar los efectos de la ansiedad sin comprometer el tratamiento que se siga para la EM.
2. Terapia
Existen distintos tipos de terapia que pueden ser útiles para la ansiedad y, de nuevo, su eficacia puede ser mayor o menor en función de cada persona.
Por un lado, la terapia cognitivo-conductual (TCC) se utiliza a menudo para tratar estos trastornos. Se basa en la identificación de los pensamientos que conducen a respuestas emocionales, conductuales y/o físicas.
Por otro lado, la terapia de aceptación y compromiso (ACT) se basa en la atención plena, con escaneo corporal y conciencia de la respiración, para afrontar situaciones difíciles. En este caso, se considera que puede ser útil tanto para la ansiedad como para los síntomas de la EM.
3. Apoyo social
Buscar apoyo social es muy útil para hacer frente a muchos de los síntomas de la EM y también a la ansiedad. Este acompañamiento puede ser más formal en grupos de apoyo específicos, ya sean presenciales o en línea, o más informal con familia y amigos.
Pasar tiempo con la compañía de personas cercanas puede ser muy beneficioso para reducir las inquietudes y preocupaciones.
4. Mindfulness o atención plena
El mindfulness es una práctica basada en la atención plena para conectar con el momento presente y desatascar pensamientos preocupantes. Este ejercicio pretende priorizar la atención a la entrada sensorial del cuerpo y el entorno, como la respiración y los sonidos y puede ser útil para algunas personas.
En general, se considera que puede actuar favorablemente en episodios de ansiedad, depresión o fatiga y que puede tener un efecto positivo en la cognición, la conciencia y el funcionamiento psicosocial.
Para llevar a cabo el mindfulness se puede recurrir a otras actividades como la meditación o el yoga y/o acompañarse de música relajante.
5. Autocuidado
Antes de recurrir a cualquier tipo de ayuda externa o complementariamente, es muy útil poner en práctica los hábitos saludables que sientan mejor a cada uno. Por ejemplo, hacer ejercicio con regularidad puede aportar muchos beneficios, así como seguir una alimentación equilibrada, mantener un horario de sueño o participar en actividades dirigidas.
Referencias:
- Anxiety. Multiple Sclerosis Association of America. Disponible en: https://mymsaa.org/ms-information/symptoms/anxiety/
- What’s the link between anxiety and Multiple Sclerosis? Disponible en: https://www.healthline.com/health/ms/anxiety-and-multiple-sclerosis
- Multiple Sclerosis Trust. Disponible en: https://mstrust.org.uk/a-z/anxiety
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