Esclerosis múltiple y ejercicios respiratorios

La esclerosis múltiple puede afectar distintas funciones del cuerpo, incluida la respiración. Aunque los síntomas respiratorios suelen pasar más desapercibidos, la alteración de la musculatura respiratoria, la fatiga y la falta de movilidad también pueden influir en la capacidad respiratoria y en el bienestar diario.

La esclerosis múltiple (EM) es una condición neurológica crónica que afecta al sistema nervioso central y altera la transmisión de los impulsos nerviosos. Esto puede repercutir en distintas funciones del organismo y manifestarse de forma diferente en cada persona y en cada momento.

Entre los síntomas más frecuentes se encuentran la pérdida de fuerza, la disminución de la resistencia muscular y la fatiga.

A nivel muscular se pueden ver alterados músculos que controlan los movimientos más evidentes, como caminar o mover los brazos, pero también otros que pasan más desapercibidos, como los que utilizamos para respirar. La alteración de los músculos respiratorios puede relacionarse con la alteración neuronal pero también con la falta de movilidad y la fatiga.

Respiración y esclerosis múltiple: una relación poco visible

La respiración puede verse afectada en la EM, aunque no siempre se percibe de forma inmediata. Los músculos que permiten inspirar y espirar, como el diafragma y los músculos intercostales, dependen del sistema nervioso para funcionar correctamente. Cuando esta conexión se ve alterada, su rendimiento puede disminuir.

En fases iniciales puede ser un síntoma leve, pero con el tiempo puede dificultar respirar profundamente o expulsar el aire con eficacia. Esto puede complicar acciones como toser correctamente o mantener una ventilación adecuada.

Además, existe una relación directa entre la función respiratoria y la fatiga. Cuando los músculos respiratorios trabajan con menor eficiencia, el esfuerzo necesario para respirar aumenta, lo que puede contribuir a una sensación de cansancio más intensa y sostenida.

Qué es el entrenamiento de los músculos respiratorios (EMR)

El entrenamiento de los músculos respiratorio es una intervención específica orientada a fortalecer los músculos implicados en la respiración, como el diafragma y los músculos intercostales.

En la EM, estos músculos pueden debilitarse debido a la alteración de las vías nerviosas que los controlan. Esto puede afectar a su capacidad para generar fuerza, coordinarse y mantener la resistencia, influyendo en la ventilación y en funciones como la tos.

El entrenamiento de los músculos respiratorios consiste en una serie de ejercicios de fisioterapia respiratoria dirigidos, que buscan mejorar la fuerza, la resistencia y la coordinación de estos músculos. Puede centrarse en la inspiración, la espiración o ambas. Además, también ayuda a reeducar el patrón respiratorio, ajustando el ritmo y la profundidad de la respiración.

Desde el punto de vista práctico, este entrenamiento puede contribuir a mejorar la función respiratoria, facilitar una tos más eficaz y reducir el riesgo de complicaciones respiratorias.

Dificultad para respirar en la esclerosis múltiple

La dificultad para respirar en la EM se relaciona principalmente con la debilidad progresiva de los músculos respiratorios, lo que obliga a realizar un mayor esfuerzo al inhalar y exhalar, aunque algunas alteraciones sensitivas también afectan a la respiración. El «abrazo de la EM» es un síntoma sensitivo (disestesia) que causa una sensación de opresión, dolor o compresión alrededor del torso, pecho o abdomen. Se produce por espasmos en los pequeños músculos intercostales, provocando desde una leve molestia hasta dolor intenso y dificultad para respirar.

Además, la respiración puede influir en el habla, haciendo que mantener una conversación resulte más fatigante

Es posible fortalecer los músculos respiratorios con ejercicios de entrenamiento específicos que mejorar la función respiratoria, la coordinación buco fonatoria y favorecen la gestión de la fatiga y aportan relajación.

Ejercicios clave para mejorar la función respiratoria en la esclerosis múltiple

Accede a través de este enlace a estos ejercicios que ayudan a mantener la capacidad pulmonar y la musculatura en general: 1-Ejercicios-respiratorios
  • Respiraciones profundas controladas: consisten en inspirar lentamente por la nariz, llenando bien los pulmones, y espirar de forma pausada y completa. Este ejercicio ayuda a mejorar la ventilación pulmonar, optimizar el intercambio de aire y aumentar la eficiencia respiratoria en el día a día.
  • Respiración diafragmática: se centra en activar el diafragma mediante una respiración abdominal consciente. Al colocar una mano sobre el abdomen, se puede percibir cómo se eleva al inspirar y desciende al espirar. Este patrón respiratorio favorece un uso más eficiente de los músculos implicados y reduce el esfuerzo respiratorio.
  • Ejercicio aeróbico moderado: actividades como caminar, nadar o pedalear contribuyen a mejorar la resistencia general del organismo. Aunque no son ejercicios respiratorios específicos, ayudan a optimizar la función pulmonar y a reducir síntomas como la fatiga, impactando positivamente en la respiración.
  • Entrenamiento de fuerza: el trabajo muscular global también beneficia indirectamente a la respiración, ya que fortalece el conjunto del cuerpo, incluidos los músculos implicados en el proceso respiratorio, mejorando su rendimiento y resistencia.
  • Técnicas de respiración del yoga (pranayama): a través de la combinación de inhalación, exhalación y retención del aire, estas técnicas permiten tomar mayor control sobre la respiración. Además de mejorar la función respiratoria, contribuyen a la relajación y a una mayor conciencia corporal.
  • Ejercicios con resistencia: se realizan con dispositivos como inspirómetros que añaden dificultad al proceso de inhalar y exhalar. Este tipo de entrenamiento obliga a los músculos respiratorios a trabajar con mayor intensidad, favoreciendo su fortalecimiento progresivo y mejorando la capacidad para movilizar el aire de forma más eficaz.

Un enfoque progresivo y acompañado

La práctica regular y progresiva de estos ejercicios puede ayudar a mejorar la capacidad pulmonar, fortalecer los músculos respiratorios y reducir la fatiga.

Antes de iniciar cualquier programa, es recomendable contar con el acompañamiento de profesionales de la salud como los servicios de fisioterapia respiratoria, que puedan adaptar los ejercicios a cada situación y asegurar una práctica segura y personalizada.

Únete a la Comunidad EM para obtener apoyo adicional, compartir experiencias con otras personas que conviven con la esclerosis múltiple. Podrás acceder a recursos exclusivos.

Referencias:

Chen Y, Meng K, Jiang G . Effects of Respiratory Muscle Training on Respiratory Function and Fatigue in Multiple Sclerosis: A Systematic Review and Meta-Analysis. Multiple Sclerosis and Related Disorders, 2026; 107. Disponible en: https://www.msard-journal.com/article/S2211-0348%2825%2900691-1/fulltext

Mejora de la fuerza muscular respiratoria en pacientes con esclerosis múltiple mediante entrenamiento de los músculos respiratorios: una revisión sistemática y metaanálisis. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC13070315/

Problemas respiratorios en la esclerosis múltiple. Disponible en: Problemas respiratorios con la esclerosis múltiple | Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple

Esclerosis múltiple y ejercicios respiratorios. Disponible en: Esclerosis Múltiple y ejercicios respiratorios | EMforma

Debe iniciar sesión para comentar.

¿Tienes una cuenta? ¡Inicia sesión ahora!

¿No tienes una cuenta? ¡Regístrate ahora!