Síntomas de la esclerosis múltiple

Los síntomas de la esclerosis múltiple son muy variados, lo que dificulta el diagnóstico de la enfermedad. Cada persona puede tener síntomas diferentes que variarán en función del tipo de esclerosis múltiple que tenga y de las lesiones que le haya provocado la enfermedad.

Además también existen los síntomas invisibles de la esclerosis múltiple como la fatiga y el dolor, que no se ven pero están y tienen consecuencias en la calidad de vida.

Las lesiones que provoca la esclerosis múltiple pueden producirse en cualquier parte del sistema nervioso central, lo que provoca que sus manifestaciones también puedan ser múltiples.

Algunos de los síntomas de la esclerosis múltiple más frecuentes

La fatiga es el síntoma de la esclerosis múltiple más común  y, en muchos casos, se convierte en uno de los peores, ya que puede llegar a repercutir enormemente en la calidad de vida de las personas. Como en otros síntomas, muchas veces es difícil distinguir la fatiga que se deriva de la esclerosis múltiple, ya que también puede ser causada por otros factores. Aún no se conoce la causa exacta del cansancio como síntoma de la enfermedad, pero se puede combatir y superar de diferentes formas, con el objetivo de que no repercuta negativamente en la vida diaria.

Muchas personas con EM, sobre todo en las etapas iniciales, sienten tristeza por el repentino cambio en sus vidas, por verse limitadas en algunos aspectos o por la incertidumbre hacia las perspectivas de futuro. Es normal y se puede tratar con un acompañamiento adecuado, ya sea con la ayuda de un psicólogo o de grupos de trabajo.

La tristeza, si no se trata o si se alarga en el tiempo, puede desencadenar en depresión. En estos casos es necesaria la ayuda de un profesional. En la mayoría de casos no supone un trastorno permanente.

Los efectos de la EM sobre el sistema nervioso central pueden acabar generando trastornos en la visión en algunas personas. Los principales problemas visuales se deben a daños en el nervio óptico o en los músculos oculares: neuritis óptica, visión doble o movimientos oculares involuntarios. Aquí tienes más información sobre cómo se tratan.

Los problemas de equilibrio se generan cuando se produce una interrupción en la comunicación neuronal impidiendo una correcta transmisión de información al cerebro. Pero el desequilibrio también puede ser debido a la espasticidad, a problemas visuales o la fatiga. Aquí encontrarás más información.

Los síntomas sensitivos son frecuentes en la EM. Pueden afectar a cualquier localización y pueden presentarse de diferentes formas, una de ellas es la falta de sensibilidad al tacto y/o dolor.

El «hormigueo» o el «cosquilleo» es uno de los síntomas sensitivos más habituales. Normalmente afecta a una parte del cuerpo.

En algunos casos, la persona con EM puede notar una disminución de destreza muscular, relacionada con la espasticidad, o con la fuerza o el hormigueo. Hay ejercicios que se pueden realizar con el fin de mejorarla.

El adormecimiento de diferentes zonas del cuerpo, o parestesia, a menudo afecta a las extremidades. Consiste en una sensación anormal de pérdida de la sensibilidad de la piel que provoca ardor, hormigueo, adormecimiento o picor.

Uno de los síntomas de la esclerosis múltiple que más puede afectar la calidad de vida es el dolor. Casi dos tercios de las personas con EM sufren al menos un episodio de dolor a lo largo de la enfermedad. Se trata de un síntoma complejo y que puede manifestarse de diversas maneras. El tratamiento mediante fármacos y un abordaje multidisciplinar pueden ayudar a la mayoría de pacientes. Más información aquí.

Según el grado y eltipo de esclerosis múltiple, la capacidad para caminar puede verse afectada en mayor o menor medida. Esto se debe a la desmielinización que produce la enfermedad. En nuestros centros neurorehabilitadores tratamos este problema.

Otros síntomas de las esclerosis múltiple

Disfunción sexual. La esclerosis múltiple puede conllevar problemas sexuales asociados a los síntomas de la enfermedad como la inapetencia.

Incontinencia urinaria. No implica un pronóstico grave pero limita la autonomía. Existen tratamientos y técnicas para combatirla.

Estreñimiento. Es un síntoma habitual de la esclerosis múltiple que se puede combatir con dieta, haciendo ejercicio y masajes abdominales.

Espasticidad. También es un síntoma habitual. Si se trata adecuadamente la rigidez muscular y los espasmos involuntarios pueden desaparecer.

Síntomas cognitivos. La memoria o la capacidad de atención pueden verse afectadas. Hay técnicas que ayudan a mejorar estos síntomas.