El estrés y la esclerosis múltiple: ¿cómo debe gestionarse?

Vivir con esclerosis múltiple genera estrés, principalmente porque la enfermedad crea una alta sensación de falta de control. Las personas con EM no tienen que evitarlo, sino cambiar el mecanismo de respuesta y no preocuparse en exceso por la gestión de este estrés.

Muchas personas pueden tener estrés, tengan o no esclerosis múltiple. Hay muchos tipos de estrés, que no afectan a todos por igual: el debido a hechos intrascendentes del día a día (quedarse parado en un atasco, gestionar el presupuesto familiar…), el causado por episodios traumáticos o el que provoca el ambiente general, como una crisis económica o una guerra.

El diagnóstico de esclerosis múltiple y convivir con la enfermedad también conllevan estrés. Aunque hasta ahora no se han encontrado evidencias directas de causa-efecto entre la EM y el estrés, algunos estudios indican que es posible la relación entre los acontecimientos vitales estresantes y las nuevas lesiones (detectadas gracias a resonancias magnéticas).

 

Cómo el estrés impacta en la esclerosis múltiple

Algunas personas con EM pueden creer que el mero hecho de sufrir estrés debido a la enfermedad puede ser el origen de un nuevo brote, y el resultado es un estrés innecesario por esta preocupación. En concreto, el estrés actúa para proteger el cuerpo de un sobre estímulo, segregando compuestos químicos que hacen que la persona se mantenga en estado de alerta. La hormona principal que se segrega durante este proceso es el cortisol, un antiinflamatorio, y también otras derivadas, como la prednisona, que se usa a menudo precisamente para tratar los brotes del EM.

Así pues, el estrés no provoca los brotes, pero sí podría estar relacionado con la resolución del estrés, cuando los niveles de cortisona antiinflamatoria disminuyen en el cuerpo. Estos procesos pueden desarrollarse incluso durante meses y ser desactivados por el propio cuerpo, pero en ocasiones se llegan a convertir en recaídas de la esclerosis múltiple.

La clave para gestionar el estrés es aprender a afrontarlo y no intentar deshacerse de él.

En este sentido, hay que tener en cuenta algunas cuestiones:

  • Los familiares o amigos a menudo esconden temas importantes que sí deberían hablar con la persona con EM, por miedo a estresarla o hacerla sentir mal. Hay que poner estos temas sobre la mesa y resolverlos siempre.
  • A veces se aconseja a las personas con EM que dejen el trabajo para evitar el estrés laboral, pero eliminar una rutina tan crucial puede hacer que aumente incluso más. Muchas veces, la depresión en la EM tiene que ver con la pérdida de función social o de la actividad social general (ocio, círculo de amigos, etc.).

 

Maneras de afrontar y gestionar el estrés

Quizás no es posible eliminar todas las fuentes de estrés en la vida, pero es posible gestionarlo con diferentes técnicas y cambios de mentalidad. El ejercicio, el yoga, la meditación, relacionarse con otras personas, disfrutar de la naturaleza o cuidar de un animal pueden ayudar a minimizar el impacto del estrés en el cuerpo de las personas con EM.

Para hacer frente al estrés, debemos reconocer el efecto que está causando en nuestra salud, identificar su causa y actuar para reducir o eliminar la fuente de este estrés. Hay algunas ideas que podemos tener en mente para gestionar el estrés, como pueden ser:

  • Tratar de pensar en perspectiva y evitar centrarse solo en las partes malas.
  • Encontrar las cosas buenas de las que podemos disfrutar en este mismo instante.
  • Mantener una actitud positiva y tratar de encontrar formas de mejorar la situación actual.
  • Ser amable con uno mismo y no juzgarse.
  • Pedir ayuda a los demás cuando se necesite.

No podemos eliminar totalmente el estrés en la vida, pero hay muchas técnicas que pueden ayudarnos a controlarlo mejor.

Además, algunas técnicas de gestión del estrés que se pueden aprender son:

1) Escaneo del cuerpo (ejercicio para realizar a diario):

  • Sentarse cómodamente y cerrar los ojos.
  • Comenzar a escanear mentalmente las sensaciones del cuerpo.
  • Poco a poco, desplazar la atención desde los dedos del pie a la cabeza.
  • Notar qué se siente en cada área del cuerpo. Si se nota algún tipo de tensión, inspirar de forma relajada y sacar esa tensión hacia fuera.
  • Realizar unas cuantas respiraciones profundas.
  • Estirar suavemente el cuerpo y abrir los ojos.

2) La “tetera” (ejercicio de respiración para realizar en situaciones de estrés extremo):

  • Sentarse correctamente en un lugar confortable.
  • Cerrar los ojos y centrar toda la atención en la respiración.
  • Dejar que todos los pensamientos y sensaciones negativas desaparezcan. Hay que centrarse en la respiración, en cómo el aire entra y sale del cuerpo. Se debe pensar que los pensamientos no deseados se van del cuerpo en cada exhalación.
  • A continuación, hay que imaginar que el cuerpo es una tetera llena de agua que se está calentando. El agua, que representa el estrés, llega hasta la cabeza.
  • Hacer una respiración profunda, con los ojos cerrados, y soltar el aliento lentamente, haciendo un silbido, como si la persona fuera una tetera que suelta el vapor de su interior. Imaginar que el agua fluye por todo el cuerpo y sale por los pies.
  • Repetir el proceso dos o tres veces y sentir cómo la tensión sale del cuerpo.

Es muy importante optimizar cómo hacer frente al estrés para evitar generar más estrés y otros síntomas psicológicos. Si la persona con esclerosis múltiple se siente desbordada e incapaz de controlar el estrés, puede ser de gran utilidad trabajar con un profesional que le ayude a modificar sus estrategias para afrontarlo.

Referencias

Taming Stress in Multiple Sclerosis. National MS Society. Disponible en: https://www.nationalmssociety.org/NationalMSSociety/media/MSNationalFiles/Brochures/Brochure-Taming-Stress.pdf

Stress. Multiple Sclerosis Trust. Disponible en: https://mstrust.org.uk/a-z/stress

Mohr, D.C., Hart, S.L., Julian, L., Cox, D. i Pelletier, D. Association between stressful life events and exacerbation in multiple sclerosis: a meta-analysis. British Medical Journal. 2004; 328, 7442.

Mohr, D.C., Likosky, W., Bertagnolli, A., Goodkin, D.E., Van der Wende, J., Dwyer, P. i Dick, L.P. Telephone-administered cognitive-behavioral therapy for the treatment of depressive symptoms in multiple sclerosis. Journal of Consulting and Clinical Psychology. 2000; 68, 356-361.

1 comentario

  1. Carlos Peruga Pontaque dice:

    i es el estres primero, con respiración asfixiante, pero para no llegar a esto , creo que es necesario un reseteo total del cerebro y no se como-creo que hace falta algo más que la tetera y el agua caliente, quizá algún tipo de infusión relaJANTE Y A TOPE EFECTIVA

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