Consejos prácticos para viajar con esclerosis múltiple

Algunas personas con esclerosis múltiple pueden requerir ciertas medidas antes de ir de viaje y durante su estancia fuera de casa. Las precauciones a tener en cuenta dependen de distintos factores, como el nivel de movilidad o los síntomas predominantes en cada caso. Por ello, es útil buscar consejos para viajar que estén adaptados a las necesidades específicas de cada persona.
Viajar con esclerosis múltiple es una experiencia enriquecedora que permite desconectar, descubrir nuevos lugares y crear recuerdos inolvidables. Para las personas con Esclerosis Múltiple (EM), también es posible —y recomendable— viajar, siempre que se tengan en cuenta algunas precauciones y se planifique con algo más de detalle. En este artículo te ofrecemos consejos prácticos para que tu viaje sea agradable, seguro y adaptado a tus necesidades.
Antes de viajar con esclerosis múltiple: una buena planificación lo es todo
Es muy recomendable hablar con tu equipo de profesionales sanitarios antes de hacer un viaje con esclerosis múltiple. Esto es especialmente importante si tienes previsto salir al extranjero o pasar muchos días fuera de casa. Pueden ayudarte a revisar la medicación, preparar un informe médico para llevar contigo y valorar si hace falta ajustar alguna pauta.
También conviene asegurarse de que el destino elegido tiene unas condiciones adecuadas: comprobar si el alojamiento es accesible, si el clima es muy caluroso (el calor puede agravar algunos síntomas), o si hay algún centro médico cercano. Si tomas medicación que se conserva en frío, habrá que pensar cómo transportarla y conservarla durante el viaje. Existen opciones prácticas como neveras portátiles, bolsas isotérmicas o pequeños refrigeradores con batería.
Si el destino se encuentra en una zona con riesgo de enfermedades tropicales, como la malaria o el dengue, es fundamental consultar con un centro de vacunación internacional. Algunas personas con EM pueden tener el sistema inmunitario alterado por tratamientos inmunomoduladores o inmunosupresores, y esto puede influir en la decisión sobre las vacunas o los medicamentos preventivos. También es importante informarse si es segura la profilaxis contra la malaria según el tratamiento que se toma y valorar alternativas si es necesario.
Para prevenir picaduras, conviene usar repelentes adecuados (como DEET o Icaridina), llevar ropa de manga larga y utilizar mosquiteras siempre que sea posible. A veces, si el riesgo es muy alto y no pueden seguirse las medidas preventivas habituales, puede ser más prudente elegir otro destino.
Por último, vale la pena contratar un seguro de viaje que cubra la atención médica en el extranjero y las necesidades específicas de las personas con EM. Es esencial revisar que incluya atención para condiciones previas y posibles complicaciones. Algunos seguros excluyen estas coberturas, así que es importante leer la letra pequeña.
A tener en cuenta para viajar con esclerosis múltiple:
1. Preparar la mochila: todo lo que puedas necesitar
Es importante hacer una lista antes de preparar el equipaje. La medicación habitual debe ir siempre en el equipaje de mano, acompañada de la receta y, si es posible, de un justificante médico (mejor si está traducido si viajas al extranjero). Si tomas tratamientos inyectables o refrigerados, lleva suficiente material y prevé posibles retrasos.
También es útil llevar una copia del informe médico y un pequeño botiquín con productos básicos como analgésicos, medicación para molestias digestivas o picaduras, y elementos de apoyo que suelas utilizar, como bastones o cojines ergonómicos.
Si viajas con aparatos electrónicos (como sistemas de refrigeración o dispositivos de presión), no olvides los adaptadores para los enchufes, sobre todo si viajas a países con sistemas eléctricos distintos. También puedes llevar ventiladores portátiles, prendas refrescantes o sprays de agua si eres sensible al calor.
2. Durante el viaje: moverse con tranquilidad
En el aeropuerto, puedes solicitar asistencia para personas con movilidad reducida. Este servicio debe pedirse con antelación y puede ayudarte con los desplazamientos largos, el embarque o el transporte del equipaje. Es muy recomendable llegar con tiempo y evitar situaciones de estrés.
Durante el vuelo o los trayectos largos en tren o autobús, procura hidratarte, moverte cada cierto tiempo y llevar ropa cómoda. También puedes hacer ejercicios sencillos para mantener la circulación. Si viajas en coche, haz paradas frecuentes para descansar y estirar las piernas.
Si el trayecto es muy largo o el clima es extremo, adapta los horarios y prioriza tu bienestar por encima del plan previsto. No pasa nada por hacer cambios o por reducir actividades si te sientes cansada o cansado. Viajar con esclerosis múltiple también implica saber escuchar el propio cuerpo y respetar los ritmos.
3. En el lugar de destino: adaptarse y disfrutar
Una vez en el lugar de vacaciones, intenta mantener algunas rutinas que te funcionen: descansar lo suficiente, mantener una buena hidratación y evitar las horas de más calor. Si haces turismo, planifica las visitas en los momentos más frescos del día y haz pausas frecuentes.
No te sientas mal si necesitas cambiar los planes. Viajar con esclerosis múltiple no significa hacer menos, sino hacerlo de manera diferente. Muchas personas con EM descubren que, con un poco de organización, pueden disfrutar igual o más que antes, porque aprenden a valorar cada momento y a adaptarse con creatividad.
También es útil informar al personal del alojamiento sobre tus necesidades específicas, si las tienes. Cada vez hay más lugares accesibles y personas formadas para atender distintas situaciones.
4. De vuelta a casa
Después del viaje, es normal sentirse cansada o cansado. Date unos días para recuperarte antes de retomar la actividad habitual. Si notas algún15 cambio en los síntomas de esclerosis múltiple, consulta con tu equipo de referencia.
También es útil hacer una pequeña valoración del viaje: qué ha funcionado bien, qué cambiarías, qué consejos pueden servirte para el próximo desplazamiento. Esta experiencia puede ayudarte a preparar con más confianza tu próxima aventura.
Viajar con esclerosis múltiple es posible si se planifica con cuidado y se adapta cada experiencia a tus necesidades. Recuerda que disfrutar de tus viajes también es parte del bienestar. Regístrate en la Comunidad EM para acceder a consejos, información y un espacio donde compartir experiencias.
Referencias:
-
- Consejos prácticos para viajar. Federación Española para la lucha contra la Esclerosis Múltiple. Disponible en: https://www.esclerosismultiple.com/pdfs/2007/Viajar%20y%20EM.pdf
- MS Ireland. Disponible en: https://www.ms-society.ie/about-ms/ms-information/everyday-life/travel
- Consejos para viajar si tienes esclerosis múltiple. Con la EM. Disponible en: https://www.conlaem.es/actualidad/viajar-con-esclerosis-multiple
- Esclerosis múltiple y viajes. Disponible en: Esclerosis múltiple y viajes | Semevi
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