10 recetas sencillas y rápidas. Remedios caseros para la disfagia

La disfagia puede afectar a la vida cotidiana de las personas con esclerosis múltiple. A continuación, te presentamos diez ideas para cocinar platos sencillos, saludables y fáciles de tragar.

La disfagia o los problemas de deglución pueden aparecer en personas con esclerosis múltiple (EM) y dificultar la ingesta de alimentos y bebidas. Aunque no existen remedios caseros para la disfagia que sustituyan la valoración y el tratamiento profesional, adaptar las recetas y las texturas de los alimentos puede facilitar la alimentación y ayudar a reducir el riesgo de atragantamiento, deshidratación o malnutrición.

A continuación, se recogen diez recetas sencillas y rápidas que necesitan cinco ingredientes o menos para prepararse.

No todas las personas con EM tienen las mismas dificultades de deglución. Por ello, la adaptación de la dieta debe ser personalizada y estar supervisada por un logopeda especializado en disfagia o por un equipo de una unidad de disfagia. Esta valoración permite determinar las texturas y los volúmenes más adecuados para cada persona.

Las recetas no incluyen cantidades fijas, ya que las necesidades alimentarias pueden variar. También hay que tener en cuenta que añadir agua, leche u otros líquidos modifica la consistencia de las preparaciones. La textura final debe ajustarse a las indicaciones profesionales, evitando grumos, fragmentos o separación de líquidos cuando la consistencia indicada no los permita.

1. Puré de coco y mango

Esta receta solo necesita dos ingredientes: leche o crema de coco y mango maduro. Pela el mango, retira el hueso y tritúralo con la leche o la crema de coco hasta obtener una mezcla homogénea. La consistencia puede ajustarse según las necesidades de deglución.

2. Batido de plátano y calabaza

El sabor dulce de la calabaza combina con el plátano y permite preparar un batido cremoso. Para elaborarlo, asa la calabaza hasta que esté tierna, déjala enfriar, pélala y tritúrala junto con el plátano y el helado de vainilla. Comprueba que no queden grumos y adapta su consistencia antes de servir.

3. Pudin de cacao y aguacate

El aguacate aporta una textura cremosa a este postre de chocolate. Para prepararlo, solo hay que mezclar plátano, aguacate maduro, leche y una o dos cucharaditas de cacao en polvo. Tritura todos los ingredientes hasta obtener una crema uniforme. También se puede añadir un poco de miel, siempre que quede completamente integrada.

4. Puré aromático de remolacha

Para preparar este plato, asa la remolacha hasta que esté tierna, tritúrala y mézclala con yogur griego natural sin azúcar. Añade un poco de eneldo, ajo en polvo y, si es necesario, caldo de verduras para ajustar su consistencia. El líquido debe incorporarse progresivamente para mantener la textura adecuada.

5. Compota de manzana, espinacas y fresas

La compota de manzana se puede combinar con fresas y espinacas para obtener una preparación de fruta y verdura. Cuece las fresas cortadas con un poco de azúcar, añade las espinacas ya cocinadas y mézclalo con la compota de manzana. Tritura todos los ingredientes hasta obtener una textura uniforme, sin restos de fibras ni semillas.

6. Sopa de tomate y albahaca

Una sopa de tomate también se puede adaptar a una consistencia cremosa. Asa unos tomates pelados en el horno y después déjalos a fuego lento con tomate triturado, ajo, albahaca y un poco de nata para cocinar. Tritura todo hasta obtener una mezcla homogénea, sin restos de piel ni semillas. Se puede añadir un poco de azúcar para suavizar su acidez.

7. Crema «Diosa verde»

La salsa «Diosa verde» es un aderezo estadounidense que se puede adaptar a una crema suave. Solo hay que mezclar aguacate maduro, yogur griego natural sin azúcar, un chorrito de aceite de oliva, un poco de zumo de limón y hierbas aromáticas como albahaca, perejil, cilantro o menta. Tritura todos los ingredientes hasta que no queden fragmentos de hojas ni fibras.

8. Mousse de tarta de queso

En un bol, mezcla queso de untar y azúcar. En otro recipiente, combina cacao y café en polvo con leche de coco. Añade nata y bate la preparación hasta obtener una mousse cremosa. Antes de servirla, comprueba que presente una consistencia uniforme, sin grumos ni separación de líquidos.

9. Pudin de semillas de chía

Esta receta necesita un poco más de tiempo de preparación. Mezcla una cucharada de chía completamente molida con leche de coco y un poco de sirope de vainilla. Deja reposar la preparación en la nevera durante aproximadamente una hora, hasta que espese.
Remuévela antes de servir y comprueba que no queden semillas enteras ni pequeños fragmentos. La consistencia final debe ajustarse a las necesidades individuales.

10. Batido de cacahuete

Este batido combina plátano, helado de café y crema de cacahuete. Tritura todos los ingredientes hasta obtener una mezcla homogénea, sin grumos ni fragmentos de cacahuete. Si es necesario incorporar leche, hazlo progresivamente para conseguir la consistencia indicada.
Las preparaciones pueden formar parte de una alimentación adaptada a la disfagia, siempre que la textura y la consistencia respondan a las necesidades de cada persona. La valoración profesional es esencial para determinar qué opciones son adecuadas en cada caso.

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Artículo original (2019) revisado por: Gemma Curto Colegio de Logopedas de Catalunya (colegiada nº1589) Aunque no existen remedios caseros para la disfagia que sustituyan la valoración y el tratamiento profesional, adaptar las recetas y las texturas de los alimentos puede facilitar la alimentación y ayudar a reducir el riesgo de atragantamiento, deshidratación o malnutrición. 
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